Los límites de votación pudieran acotar el poder de los latinos en el Condado de Fresno
El proceso para rediseñar los límites de los distritos de los supervisores del Condado de Fresno está llegando a su fin, y la Junta de Supervisores está indicando esta semana que quiere seguir adelante con un nuevo mapa que, según algunos, no proporciona a la comunidad latina la representación política que necesitará durante la próxima década.
Ahora, los activistas comunitarios están cuestionando lo que el mapa propuesto – elaborado por un estratega político conservador – pudiera significar para el futuro de la representación latina en un condado de mayoría latina.
“Esta Junta de Supervisores no está interesada en escuchar a la gente a la que no está representando”, dijo Lori Pesante, directora de involucramiento cívico y relaciones gubernamentales de la Dolores Huerta Foundation, que elaboró un mapa que los supervisores rechazaron.
“Realmente debería molestar a todas las personas del Condado de Fresno que estos tipos parecieran tener ya una decisión tomada antes incluso de entrar en esa audiencia”.
Aunque las elecciones de la Junta de Supervisores no son partidistas, tres miembros son republicanos y dos son demócratas. El martes, el organismo decidió apoyar un controvertido mapa creado por una coalición liderada por Alex Tavlian, que dirige un medio de comunicación conservador llamado The San Joaquin Valley Sun. El personal del condado se encargó de usar el mapa de Tavlian como base para tomar una decisión final sobre los límites en la próxima audiencia pública del 16 de noviembre.
El mapa de la Dolores Huerta Foundation, que fue respaldado por numerosas organizaciones locales sin fines de lucro y líderes comunitarios, tenía la intención de rediseñar los límites políticos locales para aumentar la representación de las áreas no incorporadas del condado, de bajos ingresos y las comunidades de color. Los activistas dijeron que el mapa tenía como objetivo maximizar la representación latina para corregir una larga historia de marginación política en un condado donde el poder de voto se ha concentrado en gran medida en las zonas blancas y ricas.
Los partidarios del mapa de la fundación dijeron que habría proporcionado a los miembros de la comunidad latina la oportunidad de elegir supervisores que pudieran defender mejor sus necesidades, incluyendo mejoras en las carreteras y en la infraestructura, el acceso al agua potable y el tratamiento de los problemas de contaminación.
“Somos una mayoría representada por personas que no se preocupan por nuestro futuro”, dijo en español durante la reunión Sol Galoza, vecina del Condado de Fresno, que vive en el Distrito 4. “El (mapa de la fundación) pone a mi comunidad en la cima: los trabajadores agrícolas, las familias de bajos ingresos y la próxima generación”.
Supervisores del Condado de Fresno analizan los mapas de los distritos
El proceso de redistribución de distritos requiere que se redibujen las líneas de los distritos cada diez años para reflejar los cambios de población. Determina qué comunidades se agrupan para elegir a los supervisores del condado.
En el Condado de Fresno, la Junta de Supervisores maneja un presupuesto de $3,900 millones y toma decisiones sobre salud pública, servicios públicos y proyectos de obras públicas, entre otros.
El Condado de Fresno creció un 8.4 por ciento en la última década, y la población pasó de 930,450 residentes en 2010 a 1,008,654 en 2020. Los latinos representan ahora casi el 54 por ciento de la población, según el censo más reciente.
Pese a este cambio, actualmente solo hay un representante latino en la junta de cinco miembros. El resto de los miembros son todos blancos.
Los críticos del mapa de Tavlian dijeron que seguiría privando de derechos a los residentes de las zonas rurales, como algunos trabajadores agrícolas e inmigrantes que pueden no ser elegibles para votar, pero son una clase constitucionalmente protegida que tiene derecho a una representación justa.
“No se puede emparejar a las comunidades rurales de trabajadores agrícolas con votantes súper ricos y de súper alta propensión que no comparten sus intereses”, dijo Pesante, de la Dolores Huerta Foundation.
“Debido a la histórica privación de derechos, nunca podrán superar en votos a algunas de esas otras zonas. Así que hay que trazar un equilibrio que tenga en cuenta cuántas personas en total tienen una clase constitucionalmente protegida”.
Los supervisores no realizaron una votación oficial en la reunión, pero la mayoría indicó que no considerarían la propuesta de la fundación.
Algunos supervisores expresaron su oposición al mapa de la fundación porque dividiría vecindarios históricos como Old Fig Garden y Sunnyside. En su lugar, los supervisores optaron por hacer ligeras modificaciones al mapa propuesto por Tavlian para cambiar los límites del distrito y “equilibrar la población”.
“Divide los vecindarios alrededor de Old Fig y eso es un problema para mí”, dijo el supervisor Steve Brandau, que representa el Distrito 2.
El supervisor Sal Quintero – el único latino en la junta – dijo a The Bee el miércoles que estaba “decepcionado” por la decisión de la mayoría. Propuso impulsar el mapa de la fundación, pero su petición no obtuvo los cuatro votos necesarios.
“Me parece que todos los demás mapas mantienen básicamente el statu quo”, dijo Quintero. Incluyéndose a sí mismo, solo recuerda a cuatro miembros latinos que fueron elegidos para la junta.
Algunos piden mapas que maximicen la representación latina
Aun así, Quintero tiene la esperanza de que para las próximas elecciones, las organizaciones y los líderes comunitarios eduquen a la comunidad latina sobre sus derechos de voto y lleven a cabo actividades de divulgación para aumentar los índices de participación electoral.
“Creo que debería haber un esfuerzo concertado por parte de los grupos (comunitarios), que hagan un proyecto de educación dentro de las diferentes comunidades a las que quieren dirigirse”, dijo. “Deberían tratar de educar a los residentes sobre la importancia del voto y lo que significa en cuanto a la economía y también la ayuda para sus comunidades”.
El ex supervisor Juan Arámbula, un abierto crítico de la Junta de Supervisores, arremetió contra la decisión de la junta. Dijo que los supervisores “se estaban protegiendo a sí mismos y al statu quo”.
“Sus acciones nos hicieron un gran daño a todos”, dijo a The Bee el miércoles. “Seguiremos buscando formas de convencer a la Junta de Supervisores para que cambien de dirección antes de que finalicen sus límites de supervisión. Si persisten, creemos que habrán infringido la ley”.
No está claro cuál es el siguiente paso para los partidarios del mapa de la fundación o si se emprenderá alguna acción legal para hacer frente a la decisión.