Sacramento pone fin al mandato de mascarilla. Los trabajadores minoristas se preocupan
El mandato universal de uso de mascarillas en interiores de California se ha levantado de nuevo para los residentes vacunados. Pero como el coronavirus sigue presente en el Condado Sacramento, los clientes, los trabajadores y los propietarios de negocios se enfrentan ahora a un mosaico de normas de uso de mascarillas y etiqueta.
Algunos negocios ya han empezado a dejar que los clientes y trabajadores vacunados entren sin mascarilla, siguiendo un sistema de honor. Pero otros están optando por mantener su política de cubrirse la cara en interiores.
“Quizá California haya cambiado sus normas, pero nosotros no”, publicó el martes en redes sociales la tienda de productos de alimentación y estilo de vida Of Land and Sea, en Oak Park.
Muchos todavía están decidiendo si cambian su política de interiores, y a qué. Aun cuando California y el Condado Sacramento han levantado el mandato universal de uso de mascarillas, los negocios individuales pueden implementar sus propias restricciones.
A lo largo de la pandemia, los trabajadores esenciales, cómo los dependientes de los supermercados y los vendedores al por menor, han sido algunos de los más vulnerables al COVID-19. En el caso de los trabajadores de color con salarios desproporcionadamente bajos, algunos ocupan puestos que requieren que interactúen con cientos de clientes y compañeros de trabajo cada día.
Aunque la disponibilidad de la vacuna apaciguó algunas preocupaciones, las variantes altamente transmisibles como la ómicron impulsaron los casos de COVID-19 a niveles sin precedentes en Sacramento, infectando tanto a los residentes vacunados como a los no vacunados. Ahora, los principales minoristas, como Walmart y Amazon, están cambiando sus normas de cobertura facial para los trabajadores vacunados.
El COVID-19 “sigue representando un verdadero riesgo para quienes trabajan en espacios públicos”, dijo Jacques Loveall, presidente de UFCW8-Golden State, un sindicato que representa a los trabajadores de los supermercados en California.
“El cansancio de los ciudadanos para hacer frente a la pandemia ha llevado a lo que quizás sea una eliminación prematura de los mandatos de uso de mascarillas”, dijo Loveall en un comunicado. “No obstante, seguimos defendiendo el uso de mascarillas como medio para protegernos a nosotros mismos y a los demás”.
Adolfo Elisandro, trabajador de LUSH en el centro comercial Arden Fair, dijo que actualmente se exige a los clientes que lleven mascarilla y se higienicen las manos antes de entrar. A los empleados no se les ha dicho que esas medidas de seguridad vayan a desaparecer todavía, lo que, según Elisandro, es un alivio.
La hermana de Elisandro y un amigo cercano se contagiaron de COVID-19 recientemente. Él intenta mantener una actitud positiva, pero “cuando pienso demasiado en ello, me asusto”.
“Todos mis amigos y mi familia piensan que es un poco pronto (para levantar los requisitos de uso de mascarillas)“, dijo Elisandro. “Pero no hay mucho que se pueda hacer al respecto”.
California ya ha pasado por esta situación.
El verano pasado, el estado levantó brevemente su mandato universal de uso de mascarillas en interiores. Pero, poco más de un mes después, cuando la variante delta del coronavirus se extendió por todo el estado, el Condado Sacramento emitió en julio una nueva orden sanitaria que exigía el uso de mascarillas en interiores. Aunque las autoridades sanitarias locales esperaban levantar la orden en otoño, los casos se dispararon durante el invierno debido a la variante ómicron.
El nivel todavía elevado de casos de COVID-19 en el Condado Sacramento es lo que impide a la copropietaria de Birkenstock Midtown, Toni Budworth, cambiar sus normas de uso de mascarillas en interiores. Dijo el martes que la tienda seguirá exigiendo a los clientes y al personal que lleven mascarillas independientemente de las nuevas directrices del Estado.
“He estado recordando cuando se nos exigía tener menos gente en la tienda (y) cuando limitábamos cuántas personas podían estar dentro, el índice de casos era así de alto”, dijo Budworth. “Así que parece extraño no tener ninguna limitación”.
La tasa promedio de casos de siete días en el Condado Sacramento es de unos 38 casos por cada 100,000 habitantes, un nivel similar a los niveles de la oleada del verano pasado y superior al del verano de 2020. Durante el pico de la oleada de este invierno, la tasa de casos promedio semanal fue de más de 245 casos por cada 100,000 habitantes.
Budworth dijo que la tienda está tratando de ser complaciente con todos los clientes. A las personas que se presenten sin mascarilla se les ofrecerá una, o podrán probarse afuera.
“Este fin de semana he tenido clientes que me han preguntado si seguiríamos necesitando mascarillas esta semana, y cuando les he dicho que sí me han dicho: ‘Oh, menos mal’”, dijo Budworth. “Estoy segura de que no todo el mundo piensa así ... pero mucha más gente ha agradecido el uso de la mascarilla”.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de febrero de 2022, 4:00 a. m..