Noticias en Español

Sherri Papini acusada de inventar un secuestro en California y de mentir a agentes del FBI

Sherri Papini, que aparece en una foto familiar, fue arrestada por agentes federales acusada de mentir a los agentes de la ley. Supuestamente inventó la historia de su secuestro en 2016, lo que provocó una búsqueda en todo el estado en ese entonces.
Sherri Papini, que aparece en una foto familiar, fue arrestada por agentes federales acusada de mentir a los agentes de la ley. Supuestamente inventó la historia de su secuestro en 2016, lo que provocó una búsqueda en todo el estado en ese entonces. Family photo

Sherri Papini, la mujer de Redding cuyo presunto secuestro en noviembre de 2016 provocó búsquedas nacionales y la cobertura de periódicos sensacionalistas, fue arrestada el jueves y acusada de fraude electrónico y de mentir a los agentes federales sobre el secuestro, anunció la Fiscalía Federal en Sacramento.

Papini –de 39 años y madre de dos hijos que fue descrita en los medios en el momento de su desaparición como una “súper mamá” y se convirtió en una celebridad del crimen verdadero– está acusada de mentir a las autoridades en una entrevista de agosto de 2020 sobre su desaparición a pesar de haber sido advertida de antemano de que era un delito mentir a los agentes.

MÁS: Lee la denuncia penal presentada contra Sherri Papini.

“Se le presentó evidencia que demostraba que no había sido secuestrada”, dijo la oficina del fiscal federal Phil Talbert en un comunicado. “En lugar de retractarse de su historia de secuestro, Papini continuó haciendo declaraciones falsas sobre sus supuestos secuestradores”.

En lugar de ser secuestrada, dicen los funcionarios federales, Papini en realidad se quedó con un exnovio en Costa Mesa, a quien se identifica en los documentos judiciales solo como “exnovio”.

La saga de Papini dio lugar a semanas de búsqueda en todo el país y a concentraciones de apoyo para ella y su familia en el Condado Shasta.

Su esposo denunció por primera vez su desaparición el 2 de noviembre de 2016, a las 5:50 p.m., después de que volviera a casa y no pudiera encontrarla a ella ni a sus dos hijos, dicen los documentos judiciales.

El esposo finalmente descubrió que los niños habían sido dejados en la guardería, y después de rastrear el teléfono de ella a través de una aplicación “Find my iPhone” encontró el dispositivo cerca de Sunrise Drive en Redding, dicen los documentos judiciales.

Foto de archivo del 10 de noviembre de 2016.
Foto de archivo del 10 de noviembre de 2016. Andrew Seng Sacramento Bee file

La mujer reapareció en la mañana del Día de Acción de Gracias cerca de Woodland –a 146 millas del lugar de su desaparición– con una cadena alrededor de la cintura y de un brazo, así como con otras ataduras, dicen los documentos judiciales.

“Parecía haber perdido una cantidad considerable de peso, y su largo pelo rubio había sido cortado mucho más corto. Había sido marcada en su hombro derecho, aunque el contenido exacto de la marca era indistinguible”.

Los detalles de lo que se grabó en su piel nunca se hicieron públicos. En una entrevista con The Sacramento Bee en 2017, un detective dijo que contenía “letras oscuras” y que Papini permitió a los detectives utilizar “fuentes de luz y filtros alternativos” para tratar de distinguir las marcas.

“La nariz de Papini estaba hinchada, tenía moretones en la cara, sarpullido en el brazo izquierdo y en la parte superior del muslo interno izquierdo, así como en otras partes del cuerpo, marcas de ligaduras en las muñecas y los tobillos, quemaduras en el antebrazo izquierdo y moretones en la pelvis y en la parte delantera de ambas piernas”, dicen los documentos judiciales.

Papini dijo a las autoridades que “dos mujeres hispanas” la habían secuestrado y fue llevada a un hospital de Woodland, donde se inspeccionó su ropa y se recuperaron “mezclas de ADN consistentes con Papini y un contribuyente masculino que no era (su) esposo”, dicen los documentos judiciales.

Ese ADN se introdujo en la base de datos del Estado y se buscó de forma rutinaria hasta 2020, cuando los investigadores obtuvieron una coincidencia que les llevó al ex novio, dicen los documentos judiciales.

Dudas sobre la historia de Papini

La hermana de Papini, Sheila Koester, declinó hacer comentarios el jueves, y un mensaje dejado en la casa de la familia no fue devuelto. Otros miembros de la familia tampoco devolvieron las llamadas.

Los detectives revelaron en 2017 que en los días previos a su desaparición, Sherri Papini intercambió mensajes de texto con un hombre de Michigan con el que había planeado reunirse. Y había otras dudas en torno a su historia, algunas de las cuales se remontan a años atrás.

Trece años antes de que Papini dijera a los detectives del Condado Shasta que había sido secuestrada y torturada durante semanas por dos secuestradoras, su madre llamó a los agentes para pedir ayuda con su hija.

La madre alegó que Papini se había estado haciendo daño a sí misma y que le echaba la culpa de las lesiones.

Las denuncias de Loretta Graeff se detallan en un informe de incidentes de la Oficina del Alguacil del Condado Shasta de diciembre de 2003 que The Bee recibió en virtud de la Ley de Registros Públicos de California tras el supuesto secuestro de Papini.

El informe tenía solo dos frases. No dice si el departamento encontró evidencia de que Papini –entonces de 21 años– se había hecho daño a sí misma.

Graeff no devolvió un mensaje de voz el jueves por la tarde.

Los investigadores en línea también encontraron otra evidencia que pone en duda las afirmaciones de Papini. Desenterraron una publicación racista en internet que alimentó el escepticismo sobre la historia de Papini, ya que era similar a sus afirmaciones.

Un ensayo publicado en el sitio web Skinheadz.com, ya desaparecido, estaba firmado por “Sherri Graeff”, el nombre de soltera de Papini.

La redactora decía que, mientras crecía en el cCondado Shasta, se metió en dos peleas con latinos que la atacaban porque estaba “libre de drogas, [era] blanca y [estaba] orgullosa” de su “sangre y herencia”.

El ensayo retrata a la redcatora como una luchadora feroz que infligía daño.

“Hicieron falta tres hombres de talla grande para quitarme de encima de ella”, dice la publicación. “Le rompí la nariz y le partí la ceja”.

Las autoridades dijeron que no estaba claro si ella escribió la publicación. Los amigos y la familia de Papini han dicho que el post fue escrito por otra persona.

Entrevistas del FBI

Los documentos judiciales dicen que en las entrevistas con los investigadores Papini dio detalles de su presunto secuestro y de haber sido encadenada a un poste en un armario en una habitación donde las ventanas estaban tapiadas.

“Ponían la música a todo volumen”, dijo a los investigadores, según los documentos judiciales. “Esa música mexicana tan molesta. Y veían la televisión... Había una chimenea, podía olerla. Podía oír ese sonido, ya sabes, cuando mueves la manivela para abrir la chimenea. Hacía como un sonido chirriante... y hacía frío. Siempre hacía frío. Y parecía que llovía casi todas las noches”.

También describió que la alimentaban solo una vez al día, recibiendo arroz o tortillas o a veces manzanas, dicen los documentos, y afirmó que fue marcada después de intentar escapar.

En 2017, el sargento del alguacil del Condado Shasta, Brian Jackson, dijo a The Bee en una entrevista que Papini, que pesaba alrededor de 100 libras cuando afirmó haber sido secuestrada, contó que se defendió de los más jóvenes de sus captores, golpeando la cabeza de la mujer contra un inodoro cuando se le permitió salir de la habitación donde estaba retenida para tomar una ducha.

Los investigadores siguieron indagando en el caso hasta marzo de 2020, cuando una coincidencia de ADN les llevó a un exnovio que compartía una cuenta de America Online con ella y “estuvo brevemente asociado a un domicilio propiedad de los padres de Papini”, dicen los documentos.

Los agentes del FBI fueron a la casa del exnovio el 9 de junio de 2020 y recogieron artículos de su basura, incluyendo una botella de “Honest Honey Green Tea” que fue analizada y se encontró que tenía ADN que coincidía con el recogido de la ropa de Papini, dicen los documentos judiciales.

Esa recolección de basura es esencialmente la misma técnica que los investigadores utilizaron para confirmar las identidades del Asesino de Golden State Joseph James DeAngelo y del violador de NorCal Roy Charles Waller.

En agosto de 2020, los investigadores se pusieron en contacto con el ex y este “admitió ante los investigadores que había ayudado a Papini a ‘huir’”, dicen los documentos judiciales.

Los documentos de la corte dicen que el exnovio había conocido a Papini desde que tenían 13 o 14 años y que alguna vez habían estado comprometidos.

“El exnovio dijo a los investigadores que Papini se puso en contacto con él ‘de la nada’, y que no habían hablado en mucho tiempo porque ‘se casó, tuvo hijos’”, dicen los documentos judiciales. “El exnovio estimó que en algún momento de 2015, estaba limpiando su casa y se encontró con una caja de fotos antiguas y artículos personales que pertenecían a Papini de cuando tuvieron una relación”.

Envió los artículos a los padres de ella, y más tarde ella lo llamó para decirle que había estado ahorrando su dinero porque “tenía un plan para huir con él”, dicen los documentos judiciales.

“Papini le dijo que su marido la estaba golpeando y violando y que ella estaba tratando de escapar”, dicen los documentos. “Papini le dijo a su exnovio que había presentado reportes policiales, pero que la policía no estaba haciendo nada para detener el abuso de su esposo”.

Los documentos de la corte señalan que los agentes del alguacil del Condado Shasta no tienen reportes de que Papini haya hecho acusaciones contra su esposo. Los documentos también señalan que los investigadores hablaron con otras personas que dijeron que Papini hizo otras denuncias de abuso infundadas.

El exnovio dijo a los investigadores que Papini se cortó el pelo mientras estaba con él y que se golpeó y quemó para causarse heridas, y que le pidió que la marcara, dicen los documentos judiciales.

Regresó a Redding

Finalmente, justo antes del Día de Acción de Gracias de 2016, ella le dijo que echaba de menos a sus hijos y le pidió que la llevara de vuelta a Redding. Dijo que condujo siete horas y la dejó en un camino rural fuera de la autopista, dicen los documentos.

El FBI y los agentes del alguacil del Condado Shasta confrontaron a Papini en una entrevista el 13 de agosto de 2020, en presencia de su esposo.

“Los investigadores explicaron que los registros telefónicos y las pruebas de ADN mostraban que Papini había estado en contacto con el exnovio y volvieron a decirle a Papini: ‘Mentir (a los agentes federales) es un delito’”, dicen los documentos judiciales. “Los investigadores explicaron que el exnovio proporcionó detalles que nadie más sabría.

“Mientras el esposo seguía en la sala de entrevistas, Papini continuó negando que se hubiera escapado con el exnovio. Una vez que el esposo salió de la habitación, Papini admitió que ella y el exnovio “hablaron un poco antes” y dijo: “Cuando salí de la ciudad por trabajo. Hablé con otros chicos ... Cometí un error y hablé con otros hombres y no debería haberlo hecho’”.

Los documentos añaden que “Papini no desmintió en ningún momento a lo largo de la entrevista sus repetidas declaraciones de que dos mujeres hispanas la secuestraron, ni admitió en ningún momento que el exnovio la había recogido y que había residido en la casa del exnovio durante el periodo en que se denunció su desaparición”.

Una cuenta de GoFundMe abierta después de su desaparición recaudó más de $49,000, y los documentos judiciales dicen que Papini y su esposo utilizaron parte de los fondos para pagar sus tarjetas de crédito.

Los documentos también dicen que ella solicitó y recibió más de $30,000 de la Junta de Compensación a Víctimas de California por su terrible experiencia, lo que llevó a la acusación de fraude postal.

Entre los elementos por los que fue compensada: sesiones de terapia para el trastorno de estrés postraumático (PTSD) por el “secuestro”, servicios de ambulancia y $1,000 para que comprara persianas para su casa, dicen los documentos judiciales.

Si es condenada, Papini podría enfrentar 20 años y multas de hasta $500,000. Su primera comparecencia ante el tribunal aún no ha sido programada.

En los documentos judiciales, los investigadores mencionan a varias personas del pasado de Papini que la describen como una mentirosa habitual. Un hombre que la conoció cuando era más joven la describió como “una persona ávida de atención que contaba historias para intentar llamar la atención de la gente”.

Shauhin Davari, uno de los exnovios de Papini a principios de la década de 2000, no fue contactado por el FBI, pero dijo a The Bee el jueves que su ex era una mentirosa en serie, que rutinariamente inventaba afirmaciones extrañas, a veces sin razón aparente.

“Mentía sobre el surf y ... todo tipo de mentiras locas”, dijo.

Clayton Traylor, cuya familia dejó que Papini viviera con ellos en Danville alrededor de 2004, dijo que tan pronto como se enteró del arresto de Papini, pasó el jueves leyendo la acusación. Dijo que las historias que los testigos supuestamente contaron a los agentes sobre sus mentiras coincidían con lo que él recuerda.

Dijo que Papini solía afirmar que tenía una afección cardiaca, que sus amigos supieron después que era una mentira.

“Y cada vez que otra persona, especialmente otras mujeres, llamaba la atención de una manera que la alejaba de ella, tenía estos episodios para atraer todo hacia ella”, dijo.

Cuando ella desapareció, Davari dijo a sus amigos que no se preocuparan, dijo.

“Les dije a todos: ‘Amigo, te apuesto a que todo está bien con esta chica, hermano’”, dijo. “Te lo prometo”.

Get one year of unlimited digital access for $159.99
#TuNoticiaLocal

Only 44¢ per day

SUBSCRIBE NOW