Juez declara a un niño de 13 años culpable de asesinar al dueño de un camión de tacos
Un niño de Modesto fue declarado culpable de acercarse a un camión de tacos en el vecindario del aeropuerto y dispararle fatalmente en la cara al propietario hace un año.
El juez Rubén Villalobos dictaminó el jueves que el menor asesinó a Rafael Ávila Rodríguez, de 67 años, que estaba dentro de su camión de tacos junto al Airport Market la noche del 16 de febrero de 2021. También consideró cierto que el menor, el cual tenía apenas 13 años en ese momento, actuó intencionalmente y con premeditación, y que disparó personalmente un arma de fuego. El acusado miraba al frente y mostró poca emoción mientras el juez leía la sentencia.
Villalobos dijo que, en conjunto, mucha de la evidencia circunstancial presentada por la fiscalía demostraba más allá de toda duda razonable que el menor fue el autor del disparo.
Eso incluyó el video del tiroteo, el video que mostraba al menor acusado en un mercado diferente en el vecindario del aeropuerto cuatro horas antes del tiroteo, la ropa que llevaba puesta, los registros de su teléfono celular de su actividad en la zona y una foto en la que aparecía con una pistola tres días antes del tiroteo.
El video que mostraba la escena del tiroteo en Monterey Avenue era de mala calidad, pero Villalobos dijo que demostraba que los rasgos faciales del tirador coincidían con los del menor acusado. The Bee no nombra al chico debido a su edad.
Villalobos dijo que también encontró convincente que la chamarra, la playera y los pantalones que llevaba el menor al momento de ser arrestado eran sustancialmente similares a la ropa que llevaba en el video. También se vio al menor con una gorra de los LA Dodgers previamente ese día que “parecía idéntica” a la que se le cayó de la cabeza al tirador en su huida y que fue recuperada por los detectives en el lugar de los hechos.
Según el testimonio en el juicio, la gorra fue sometida a pruebas de ADN, pero había ADN de demasiadas personas en ella para que el Departamento de Justicia, según su política, pudiera determinar si uno de ellos era el acusado.
Aunque nunca se recuperó un arma, el menor fue visto en un video de TikTok tres días antes del asesinato sosteniendo una pistola de estilo Polymer 80 que coincide con los proyectiles recuperados en la escena. Villalobos tuvo en cuenta esto, así como los datos del teléfono celular que muestran que el menor estaba en la zona antes del tiroteo y el testimonio de que fue recogido por su padre diez minutos después del tiroteo.
Testigos poco creíbles
Villalobos dijo que dio poca credibilidad a un testigo de 16 años, cuyas declaraciones intentaron usar tanto la defensa como la fiscalía para apoyar sus casos.
La acusación alegaba que el chico era la segunda persona que se veía al otro lado de la calle en el video del tiroteo.
Los detectives de la policía de Modesto entrevistaron al chico de 16 años unos días después del homicidio. Inicialmente dijo a los investigadores que no estaba con el acusado en el momento del tiroteo y expresó su temor a que le hicieran daño por hablar con la policía.
El joven de 16 años acabó diciendo a los detectives que estuvo en el lugar del tiroteo y que el acusado le dijo que iba a hacer “una movida rápida”, es decir, un robo.
Sin embargo, el joven de 16 años declaró posteriormente a un investigador de la defensa y finalmente testificó que no estuvo en el lugar del tiroteo. Sí declaró que el acusado le dijo ese mismo día que planeaba “hacer una movida rápida”, pero que los dos se separaron y no lo vio después.
El joven de 16 años admitió haber consumido cocaína, Xanax y alcohol la noche del tiroteo y Villalbos dijo que durante su testimonio era a menudo incoherente y parecía estar quizás bajo la influencia de alguna droga.
Durante el testimonio del padre del acusado, se reveló que llevó en su auto al joven de 16 años a la oficina de la abogada defensora Alonza Gradford para ser entrevistado por el investigador de la defensa aproximadamente un mes después del tiroteo. El padre mintió inicialmente sobre el hecho de haber llevado al joven de 16 años a la oficina.
“Tanto las fuerzas del orden como la defensa usaron técnicas durante sus respectivas entrevistas (al joven de 16 años) que hacen cuestionable la exactitud de los frutos de esas entrevistas”, dijo Villalobos el jueves.
La defensa había presentado un testigo experto que testificó sobre las tácticas coercitivas utilizadas por la policía. Villalobos dijo que la entrevista del detective con el chico de 16 años fue “exactamente el mismo tipo de entrevista sobre la que testificó” el experto.
“Aunque el tribunal declina comentar sobre la legalidad de la entrevista de las fuerzas del orden (con el joven de 16 años) –ya que ese asunto no está ante la Corte–, la Corte señala que la entrevista se realizó sin abogado, tuvo elementos coercitivos, premiaba las respuestas consistentes con la teoría de la investigación y no daba cuartel a las respuestas no consistentes con la teoría”, dijo.
El fiscal adjunto del distrito Jon Appleby dijo durante su argumentación final que el joven de 16 años cambió su testimonio porque tenía miedo del acusado y de su familia.
Villalobos dijo que eso es posible, pero que no se presentó evidencia de ello en el juicio.
Villalobos dijo que cuestionó todo lo que declaró el padre del acusado después de que cometiera perjurio en el estrado sobre el hecho de llevar en su auto (al joven de 16 años) a la oficina de Gradford. Dijo que si el padre mintió sobre ese asunto trivial, porqué debería esperarse que el padre dijera la verdad sobre asuntos cruciales como el testimonio de coartada sobre el paradero de su hijo antes, durante y después del tiroteo.
‘Un acto de violencia totalmente insensato’
El motivo presentado por la fiscalía para el tiroteo fue el robo.
Aunque Villalobos dijo que, si bien eso era posible, lo que vio en el video del tiroteo no le pareció un robo, ya que solo transcurrieron siete segundos desde que el tirador llegó a la ventanilla de pedidos del camión de comida hasta que se produjo el disparo.
“Más bien, el video da cuenta de un acto de violencia completamente insensato”, dijo.
Dijo que había anticipado que oiría “evidencia de pertenencia a una pandilla, que se trataba de algún tipo de iniciación, consecuencia de una extorsión...” pero no se presentó nada de esa naturaleza como evidencia.
Según la ley de California, los niños menores de 14 años solo pueden ser procesados por un delito si hay “pruebas claras de que en el momento de cometer el acto por el cual se les acusa sabían de su ilicitud”.
Villalobos dijo que era abrumadora la evidencia de que el menor sabía que sus acciones eran incorrectas. El menor evadió y engañó a las fuerzas del orden, huyó inmediatamente del lugar de los hechos tras el tiroteo y escondió el arma, dijo el juez.
Mientras Villalobos dictaba su sentencia, algunos familiares del acusado se levantaron y abandonaron la sala.
A los familiares del acusado que quedaban, Villalobos les dijo: “Ciertamente puedo entender que no sea el veredicto que ustedes querían”, pero les recordó que tenían plenos derechos de apelar y que la jurisdicción del tribunal de menores sobre el caso termina cuando el menor cumple 25 años, lo que significa que no puede ser encarcelado por el caso más tiempo más allá de esa edad.
Sentencia por programar
La disposición del menor, el término del tribunal de menores para referirse a la sentencia, se determinará en una audiencia posterior, aún no programada.
En esa audiencia, los familiares de la víctima tendrán la oportunidad de declarar ante el tribunal, dijo Villalobos. Le dijo a la hermana de Ávila Rodríguez, quien asistió a todas las audiencias, que escuchó cómo murió Ávila Rodríguez y ahora quiere saber cómo vivía, cuáles eran sus pasiones y quién era.
Dijo que ella también puede dar una declaración al Departamento de Libertad Condicional del Condado Stanislaus, que será considerada por el tribunal.
El tiempo de encarcelamiento de un delincuente juvenil condenado se basa en las necesidades de rehabilitación, no en el castigo, y es mucho menor que el de un adulto condenado por el mismo delito.
Al menor, Villalobos le dijo: “Una vez que se produzca la disposición en este caso, es mi mayor esperanza que te acojas a los esfuerzos de rehabilitación que se te abrirán. Tengo la esperanza de que no pases la vida en prisión. Tengo la esperanza de que pases una vida honrándote a ti mismo, a tus padres y a la vida que cegaste, la del señor ÁvilaRodríguez”.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2022, 6:00 a. m..