Habitantes de Planada dicen que el Condado de Merced no está haciendo lo suficiente para ayudarles tras devastadoras inundaciones
Una tensa sesión de comentarios públicos provocó que casi toda la Junta de Supervisores del Condado de Merced abandonara la sala y pidiera un receso mientras los agentes del alguacil ordenaban a todos los asistentes que abandonaran las cámaras del condado el martes.
El tenso intercambio se produjo cuando la habitante de Planada Daniela Ceja-Arceo, de 25 años, habló durante la sesión de apertura de comentarios públicos. Ceja-Arceo, junto con varios otros vecinos y activistas comunitarios de Planada, asistieron a la reunión para expresar sus preocupaciones y frustración con el condado por la respuesta a las devastadoras inundaciones que se produjeron en la comunidad a principios de enero.
Los habitantes y activistas comunitarios de Planada se reunieron para una conferencia de prensa afuera del Edificio del Condado de Merced antes de la junta del martes. Según Zaray Ramírez, activista política del Leadership Council for Justice and Accountability, muchos habitantes siguen lidiando con las secuelas de las inundaciones de enero que dañaron hogares en toda la comunidad.
“Estamos aquí hoy para exigir realmente más acción por parte del Condado, así como la incorporación de más acción por parte del Estado. La gente de aquí realmente quiere ver más fondos y apoyo para su comunidad”, dijo Ramírez.
Según Ramírez, los habitantes sienten que las dependencias actuales y existentes que trabajan en la comunidad, como FEMA y la Cruz Roja, no están ayudando a todos, ya que no todos califican para recibir esos servicios.
“Una y otra vez los habitantes, así como nosotros mismos, hemos presentado comentarios y dirigido estas preocupaciones al Condado, al Estado, y no se ha realizado ninguna acción para implementar ciertos programas y políticas que apoyarían mejor el movimiento en su comunidad”, dijo Ramírez.
Vecinos preocupados dijeron que les gustaría ver que se imponga una moratoria sobre los desahucios que impida a los propietarios realizar desalojos sin culpa; programas de reparación, ya que muchos habitantes todavía están trabajando para reparar sus hogares, y una ordenanza de estabilización de rentas para evitar que los propietarios aumenten el costo de la renta después de que se hagan las reparaciones.
El 15 de marzo, fecha límite para abandonar las viviendas provisionales
Otro tema de preocupación es la fecha límite del 15 de marzo para que muchos habitantes de Planada desalojen el centro de acogida de trabajadores agrícolas inmigrantes Félix Torres, donde se ha dado cobijo temporal a los desplazados de viviendas dañadas por las inundaciones. Las autoridades afirman que están obligadas a preparar las viviendas para el inicio de la temporada de migrantes el 1º de abril.
María Nava, de 37 años y habitante de toda la vida en Planada, dijo que había pedido ayuda a varios funcionarios del Condado y del Estado. Nava dijo que la comunidad de Planada no está recibiendo la ayuda ni los fondos necesarios.
Pero de docenas de correos electrónicos enviados a funcionarios electos, dijo Nava, solo recibió una respuesta.
“La única respuesta fue culpar a nuestra comunidad, a nuestros miembros, que era culpa nuestra que esto ocurriera porque teníamos que hacer más. Ese no es mi trabajo. Mi trabajo es votar por los funcionarios electos para que hagan su trabajo. Un trabajo por el que cobran un buen sueldo y nos han fallado”.
Según Nava, muchas casas de la comunidad no han sido reparadas y no están listas para que los habitantes regresen.
“La fecha límite del 15 de marzo, que casualmente es mi cumpleaños, será el día en que me despierte y le diga a mi hija: ‘Recoge tus cosas porque ahora no tenemos casa’. Porque los funcionarios por los que voté para que me protegieran a mí y a mis hijos me están fallando a mí, a mi comunidad y a todos los niños de Planada”, dijo Nava.
“Somos trabajadores migrantes de California y nos están desplazando para traer a otras familias que no son de aquí, sin resolución, sin opciones de a dónde vamos a ir. Por favor, no nos den la espalda. Por favor, no se hagan de la vista gorda con mi hija y con los hijos de todos los demás que están buscando una solución y ustedes nos dicen que eso es todo lo que pueden hacer. Y no es suficiente. Tienen que hacerlo mejor”, dijo Nava.
Ceja-Arceo, la habitante de Planada que desató las tensiones, abrió su intervención hablando de las personas “sin hogar” de su comunidad.
“Detrás de mí se sientan los ciudadanos asustados, traumatizados y sin hogar de Planada, California. El 9 de enero, las lluvias torrenciales alcanzaron su punto álgido y se desbordaron en mi pueblo, destruyendo nuestro cuerpo de bomberos, la clínica, la oficina de correos y las casas de 90 familias. Hay 90 familias sin hogar a las que Estados Unidos les ha fallado. Hay 90 familias a las que este gobierno ha abandonado. Noventa familias cuyo paradero nuestro gobierno desconoce”.
Los supervisores se marchan
Cuando se le agotaron los tres minutos de tiempo de uso de la palabra, Ceja-Arceo continuó leyendo su declaración; los funcionarios apagaron el micrófono en el estrado público y ella continuó. El supervisor Scott Silveira pidió un receso de cinco minutos y cuatro de los cinco supervisores del condado abandonaron la sala. Solo se quedó el supervisor Rodrigo Espinosa, cuyo Distrito 1 incluye a Planada.
Ceja-Arceo se dirigió a los miembros del público que estaban presentes cuando los agentes del alguacil del Condado de Merced ordenaron a todos que desalojaran la sala mientras la cámara estaba en receso. Unos minutos más tarde, la reunión se reanudó y la junta escuchó comentarios adicionales del público sobre las inundaciones en Planada durante la discusión de una emergencia local por las inundaciones causadas por las lluvias de diciembre y enero.
Antonio Saldaña, de 68 años, quien ha vivido en Planada durante casi 50 años, dijo que quiere saber quién es el responsable, ya que se dirigió a los miembros de la junta durante la reunión diciendo que está reconstruyendo su casa con sus propias manos. Saldaña dijo que todo el dinero que él y su esposa han invertido en su casa se ha perdido.
“El dinero que me quedaba, tuve que romper mi alcancía para hacerme cargo de lo que fuera necesario”, dijo Saldaña.
Mark Hendrickson, director de Desarrollo Comunitario y Económico del Condado de Merced, dijo que se han completado las evaluaciones iniciales de las viviendas desalojadas en la comunidad de Planada. De las 42 familias alojadas en la vivienda para trabajadores agrícolas Félix Torres, se anticipa que casi 30 podrán regresar a sus hogares para el 15 de marzo, según Hendrickson.
“Nuestra oficina de Servicios Humanos está trabajando literalmente todo el día para garantizar que el resto de los que se han visto afectados tengan acceso a viviendas y arreglos de vivienda”, dijo Hendrickson a la junta.
Según Hendrickson, más del 90% de las propiedades de las personas reubicadas temporalmente en las viviendas Félix Torres están siendo reparadas o se han completado todas las reparaciones necesarias.
Refutando la evaluación del condado
Madeline Harris, directora de política regional del Merced County Leadership Counsel, refutó las declaraciones de Hendrickson. Harris dijo que a la gente se le está diciendo que pueden regresar a sus hogares, pero que esta indicación se basa en lo que ella afirma son inspecciones de mala calidad de los hogares en los que hay moho visible.
“La gente dice que las paredes se están deteriorando, que todavía están muy húmedas. Hay graves problemas de salud pública con las personas que regresan a casas que no son habitables y que han sido erróneamente consideradas habitables”, dijo Harris.
Según Harris, por esa razón, la gente espera quedarse sin hogar a partir del 16 de marzo.
Cuando el supervisor Daron McDaniel le pidió una aclaración, Hendrickson dijo que el Condado no tiene jurisdicción sobre el sitio Félix Torres, que se hizo en colaboración con la Autoridad de Vivienda del Condado de Merced para proporcionar refugio adicional y oportunidades, además de los refugios en el Condado de Merced principalmente en el Recinto Ferial del Condado de Merced.
El supervisor Espinosa señaló que la Junta de Supervisores nombra a los miembros de la Autoridad de Vivienda.
“Así que siempre podemos solicitar que se extiendan, trabajar con el director para extender, pedir a la junta que extienda su tiempo allí”, dijo Espinosa.
Espinosa dijo que ha recorrido las calles de Planada y algunas de las viviendas permanecen destrozadas. “No van a poder ir allí el 15 de marzo”, dijo.
¿Pintar sobre el moho?
Espinosa también dijo que ha recibido llamadas de inquilinos que afirman que sus caseros simplemente han pintado sobre el moho.
“Eso no es seguro. Así que creo que el condado debería ir a todas las zonas afectadas y asegurarse de que no es inseguro porque tarde o temprano vamos a tener problemas”, dijo Espinosa.
Se espera que la Autoridad de Vivienda pierda el control del sitio Félix Torres el 1º de abril, cuando volverá al control del gobierno federal; una transición reafirmada durante una reunión con la Autoridad de Vivienda la semana pasada, según el supervisor del Distrito 4 Lloyd Pareira Jr. La razón por la que deben estar fuera de las instalaciones antes del 15 de marzo es para dar tiempo suficiente para que las unidades estén preparadas para los nuevos inquilinos que se mudarán.
“No quiero que la gente en nuestra audiencia piense que pueden ir a la Autoridad de Vivienda y quejarse allí, porque está, literalmente, fuera de su control”, dijo Pareira. “A partir del 1º de abril, ya no pueden dejarlos estar allí y no tienen autoridad para dejar que se queden”.
Zaray Ramírez dijo que siente que este es el tipo de respuesta que los miembros y activistas de la comunidad han estado recibiendo, incluyendo un montón de dimes y diretes sobre quién tiene la responsabilidad y no se ha tomado ninguna acción por ello.
“Con lo que ocurre el día de hoy, espero que el Condado vea la urgencia y vea que tienen algún poder para emitir ciertas ordenanzas, que tienen la voluntad para implementar el cambio para la comunidad”, dijo Ramírez.
Tras el incidente que provocó que el supervisor Silveira pidiera un receso, Ceja-Arceo dijo que solo intentaba llamar la atención de los supervisores y que no pretendía atacar a nadie de la junta.
“A pesar de que solo hay tres minutos para que la gente hable, esto debería ser una excepción porque se trata de un estado de emergencia, hay un desastre”, dijo Ceja-Arceo.
Durante la reunión, los supervisores votaron unánimemente a favor de prorrogar la emergencia local.