Gigantes de seguros de hogar no venderán nuevas pólizas en California. Qué significa
State Farm hizo saltar las alarmas al anunciar la semana pasada que dejaría de vender nuevas pólizas de seguro de hogar en California, pero las aseguradoras llevan años pasando apuros para pagar los crecientes costos relacionados con los incendios forestales catastróficos debido a los controles normativos sobre los aumentos de las primas, explicaron expertos de la industria a The Sacramento Bee.
Como resultado, miles de consumidores en comunidades expuestas a incendios forestales han sido descartados cuando sus pólizas llegan a la renovación. En 2019, tras dos años de devastadores incendios forestales, las aseguradoras se negaron a renovar 235,597 pólizas, un salto del 42.7% respecto a 2018. En 2020, 212,727 no fueron renovadas.
“Desde los incendios de 2017-2018, State Farm ha seguido abierta a nuevos negocios en un montón de comunidades expuestas a incendios forestales, y absorbió un enorme número de clientes que (no) fueron renovados por otras aseguradoras”, dijo Rex Frazier, presidente de la Personal Insurance Federation of California. “La participación de mercado de seguros de hogar de State Farm creció del 17.6% a finales de 2017 al 19.9% a finales de 2021”.
Cuando el Departamento de Seguros de California publique las cifras de 2022, dijo Frazier, la cuota de mercado de la compañía bien podría superar el 21%.
El jueves, otra aseguradora admitió que también había dejado de vender pólizas. Allstate, que en su día fue la cuarta aseguradora de hogares del estado, dijo que dejó de vender nuevas pólizas el año pasado para poder “seguir protegiendo a los clientes actuales”, según declaró una portavoz de la firma al San Francisco Chronicle.
Ambas se unieron a AIG y Chubb, compañías que solían asegurar viviendas de lujo, en la retirada de coberturas en los últimos años, según el Chronicle.
En algunas regiones del estado, a los habitantes de California ya les resulta imposible conseguir un seguro de hogar en el mercado comercial autorizado por el estado, dijo la profesora de la UC Davis Emily Schlickman, que investiga formas de usar el paisajismo y otras técnicas para ayudar a las comunidades y estructuras a resistir los incendios forestales.
“A medida que los últimos acontecimientos han ido agotando décadas de beneficios... las compañías de seguros han ido retirando coberturas, subiendo las primas y negándose a suscribir nuevas pólizas”, dijo.
Y, a diferencia de los seguros contra inundaciones y terremotos, la cobertura contra incendios forestales está incluida en el seguro general de la vivienda, dijo Schlickman, por lo que los habitantes de zonas propensas a los incendios forestales no suelen poder obtener ningún seguro para sus casas, lo que dificulta la obtención de un préstamo hipotecario.
Según Frazier, varios factores han hecho aumentar los costos de las aseguradoras de California a un ritmo mucho mayor que el de sus ingresos por primas. El resultado, dijo, es que State Farm y otras aseguradoras se están retirando para evitar la insolvencia.
¿Por qué aumentan los costos de las aseguradoras de hogar en California?
Las aseguradoras con licencia de California incurrieron en pérdidas de $902.1 millones en 2017 y $1,530 millones en 2018, según los registros estatales, superando con creces los $933.2 millones y $934.2 millones que recaudaron en primas en cada año respectivo.
Estas cifras son importantes no simplemente porque los pasivos sean tan grandes, sino por la forma en que esos pasivos y el insignificante crecimiento de las primas reconfiguraron la forma en que los principales financieros del negocio de seguros vieron el riesgo en la industria de los seguros de California, dijo Frazier.
Para entender porqué, hay que saber un poco cómo funcionan las compañías de seguros. Al igual que los bancos, deben mantener una cierta cantidad de capital a mano, dijo Frazier, y a medida que venden más pólizas, las aseguradoras deben aumentar la cantidad de dinero que tienen para apoyar el aumento de la responsabilidad. Si no pueden aumentar su capital, no pueden suscribir nuevas pólizas.
Aunque algunas aseguradoras que cotizan en bolsa podrían ser capaces de emitir una oferta de acciones para reunir capital, State Farm no puede recurrir a esos mercados porque es propiedad privada de sus asegurados. Las aseguradoras privadas buscan a otras aseguradoras con capital de sobra y les pagan una comisión para que asuman parte del riesgo.
Así, si State Farm asegura un grupo de propiedades por valor de $10 millones, pudiera pagar a una de estas compañías de reaseguro para cubrir cualquier pérdida superior a $5 millones en esas propiedades. Si State Farm sufriera un siniestro de $6 millones, pagaría $5 millones y la compañía de reaseguros se haría cargo de $1 millón.
Las recompensas de estos acuerdos superaban los riesgos para las reaseguradoras hasta que el cambio climático convirtió los árboles de California en leña durante una prolongada sequía, dijo Frazier, y la inflación desorbitada empezó a disparar los costos de reconstrucción de las viviendas.
Schlickman dijo que realmente se puede ver el impacto de la inflación en una localidad de las laderas del condado de Butte diezmado por el Incendio Camp en 2018.
“En Paradise, una casa convencional con estructura de madera está fuera del alcance de muchos antiguos habitantes”, dijo. “Incluso las casas modulares son demasiado caras, ya que su costo se ha duplicado desde el incendio. Esto está dejando a Paradise –y comunidades como ella– con un futuro incierto”.
Las aseguradoras de viviendas tienen costos que no pueden recuperar
Bajo esta presión inflacionista, también es más probable que tanto las aseguradoras de hogar como sus socios reaseguradores se vean en la obligación de tener que hacer frente a mayores desembolsos, dijo Frazier.
“Las reaseguradoras trataron los incendios forestales de California como un riesgo secundario y no dedicaron mucho tiempo a analizarlos”, explicó. “Solo consideraban los terremotos como un riesgo primario de California. Ahora que las reaseguradoras consideran el riesgo de incendio forestal de California como un riesgo primario (no secundario), las reaseguradoras .... han aumentado sus precios sustancialmente”.
Las aseguradoras, sin embargo, no pueden permitirse pagar las crecientes tarifas de reaseguro porque California no les permite tener en cuenta los costos de reaseguro a la hora de fijar las tarifas para los clientes, dijo Frazier. Esto significa que las aseguradoras de hogar no pueden comprar tantos reaseguros, dijo, y como consecuencia, no tienen el capital necesario para asegurar propiedades adicionales.
Si bien el número de aseguradoras con licencia en el estado se ha mantenido más o menos igual desde 2019, los californianos en algunas regiones del estado han experimentado una rotación disruptiva en las aseguradoras dispuestas a servirles, obligándolos a pasar apuros para encontrar una nueva compañía de seguros para cumplir con sus obligaciones hipotecarias.
Según Frazier, aunque el cambio climático ha provocado incendios forestales más frecuentes y graves y algunos fenómenos meteorológicos salvajes, el Estado ha impuesto a las aseguradoras una fórmula que basa las primas que pueden cobrar en la media de pérdidas por incendios forestales en que han incurrido las compañías en los últimos 20 años.
“Creemos que no tiene sentido, porque el clima actual es muy distinto al de hace 20 años”, dijo Frazier. “¿Por qué la normativa de California no permitiría a una aseguradora usar modelos climáticos prospectivos para proyectar sus pérdidas futuras, en lugar de la experiencia histórica de los últimos 20 años?”.
Todos los demás estados permiten a las aseguradoras no solo tener en cuenta el costo del reaseguro, sino también usar modelos de proyección de pérdidas a futuro, dijo Frazier. En California, las aseguradoras de terremotos ya usan este tipo de modelos.
“Según las normas actuales, las aseguradoras no obtienen ningún crédito por suscribir pólizas en nuevas zonas de mayor riesgo, porque primero tienen que sufrir grandes pérdidas para que se les autorice a aplicar tarifas más elevadas que cubran las pérdidas más elevadas que prevén en las zonas de mayor riesgo. No es una buena decisión comercial”, dijo Frazier.
¿Crees que tus primas son elevadas? Habla con los floridanos
Si los dirigentes del estado autorizan los cambios, los consumidores de California pudieran sufrir aumentos de primas aún mayores de los que ya han experimentado. En cerca de dos tercios de la nación, la gente gasta más en las pólizas de los propietarios de viviendas que los habitantes de California, dijo Janet Ruiz, directora de comunicación estratégica del Insurance Information Institute.
En promedio, los californianos pagan unos $1,300 anuales para proteger sus propiedades en caso de incendio y otros siniestros, dijo Ruiz, pero en la Florida, donde los daños por huracanes son frecuentes, los propietarios pagan unos $4,000 por esa protección. En otros estados occidentales afectados por incendios forestales, las primas anuales del seguro de hogar superan los $2,000.
Con la decisión de State Farm de dejar de vender nuevas pólizas, dijo Frazier, muchos propietarios de California descubrirán que solo pueden obtener cobertura pagando primas significativamente más altas a compañías autorizadas en otros estados o naciones, conocidas como aseguradoras de líneas excedentes, o a la aseguradora de último recurso de California, el California FAIR Plan.
El FAIR Plan, creado por la ley de California, está gestionado por una asociación de aseguradoras con licencia estatal. Las aseguradoras de líneas excedentes deben cumplir ciertos requisitos de capital y solo pueden asegurar a los propietarios de viviendas de California que hayan sido rechazados por una aseguradora con licencia estatal.
En los últimos años, un número creciente de consumidores ha recurrido a estos medios de cobertura alternativos, a medida que los incendios arrasaban grandes extensiones de California y, en algunos casos, afectaban a las mismas comunidades más de una vez. Las aseguradoras de líneas excedentes suscribieron 8,247 pólizas nuevas en 2018 y 11,912 en 2019, un 23.8% y 78,9% respectivamente en comparación con las cifras de 2017.
El FAIR Plan suscribió 75,247 nuevas pólizas en 2019 y 77,650 al año siguiente, garantizando que los propietarios de viviendas puedan cumplir con los requisitos de cobertura de los prestamistas hipotecarios, según los datos estatales. Esas cifras fueron más de tres veces la nueva actividad que vio FAIR en 2018.
Para 2020, muchos de esos consumidores aún no podían encontrar una aseguradora con licencia en California que los cubriera. El Estado informó que FAIR renovó 163,816 pólizas ese año, en comparación con 117,170 en 2019.
El crecimiento de FAIR pone nerviosas a las aseguradoras de hogar privadas porque este plan de último recurso tiene un capital limitado, dijo Frazier, y si se queda sin dinero, las aseguradoras privadas deben pagar sus pérdidas no financiadas. Cada compañía tendría que pagar un porcentaje del pasivo que se basa en su cuota de mercado. Esta responsabilidad desconocida, según Frazier, es otra de las razones por las que las compañías autorizadas están dejando de cubrir las zonas de riesgo del estado.
En un esfuerzo por frenar la oleada de propietarios a los que se les deniega la renovación, los legisladores de California aprobaron la Ley 824 del Senado. Establecía que, si se declaraba el estado de emergencia en un área devastada por incendios forestales, una moratoria de un año restringía a las aseguradoras cancelar o no renovar las pólizas de los propietarios de viviendas que vivían en códigos postales adyacentes o dentro de los perímetros del incendio. La ley se aplicó por primera vez a finales de 2019 y luego de nuevo en 2020.
El número de no renovaciones en las regiones protegidas por la moratoria se disparó un 70%, a 97,771, en 2019, en comparación con el año anterior. Pero en 2020, el primer año completo en el que se usó la moratoria, las no renovaciones cayeron casi un 20%, a 78,366.
¿Cuál es el tipo de ayuda adecuada para los californianos?
Schlickman se pregunta si este tipo de ayuda es realmente lo mejor para los consumidores californianos.
“Quizá las medidas provisionales como el FAIR Plan y las moratorias sobre las no renovaciones estén retrasando lo inevitable y poniendo en peligro más vidas y propiedades”, dijo. “Al aislar a la gente de los riesgos reales de los incendios forestales, ¿estamos haciendo más mal que bien? En este caso, ¿pudieran los seguros del mercado ayudarnos a adaptarnos a desastres agravados por el clima, como los incendios forestales?”.
Hay formas de adaptar el FAIR Plan para frenar la urbanización en las zonas devastadas por los incendios forestales, dijo. Los dirigentes estatales pudieran adoptar medidas para limitar la cobertura FAIR a las viviendas existentes, con el fin de frenar o congelar la urbanización arriesgada. Pudieran ofrecerla solo a las viviendas principales para frenar la construcción en el mercado secundario de viviendas vacacionales.
En el mercado general de los seguros de hogar, dijo Schlickman, podría ser útil ser más transparentes con los propietarios sobre cómo se asignaron sus tarifas. En efecto, los proyectos de ley serían entonces una forma de educar a los propietarios sobre el costo y los riesgos de vivir en comunidades propensas a los incendios forestales.
Sin duda, dijo, si los dirigentes estatales cambiaran alguna vez la fórmula que determina las primas y permitieran a las aseguradoras de viviendas usar modelos climáticos prospectivos para determinar las tarifas, el aumento de los costos sería una llamada de atención.
Las aseguradoras ya pueden aplicar desde hace tiempo un recargo por riesgo de incendio forestal en las pólizas de los propietarios de viviendas, pero, recientemente, Lara exigió a las aseguradoras que ofrecieran descuentos a los propietarios que hubieran adoptado medidas para hacer sus propiedades más seguras frente a los incendios forestales.
Schlickman afirma que este planteamiento no está exento de riesgos: ¿Promoverán estos descuentos una mayor urbanización en zonas de riesgo, aumentando el potencial de ignición? ¿Funcionarán las ideas actuales para aumentar la resistencia frente a futuros incendios forestales?
“En cierto modo, estos incentivos sirven como una falsa manta de seguridad para los habitantes, ya que no hay manera de hacer que las propiedades sean ‘a prueba de incendios’”, dijo, y “la aplicación de estas medidas es un reto, ya que algunas propiedades solo se evalúan cada pocas décadas”.
Lara también ha recomendado que las comunidades en su conjunto trabajen juntas para reducir el riesgo de incendios forestales, usando el marco de colaboración desarrollado por Firewise USA y Fire Risk Reduction Communities. Se trata de medidas que pueden funcionar, según Schlickman, cuando existe una aceptación colectiva y mucha coordinación.
En un libro de próxima aparición titulado “Designed by Fire” (Diseñado por el fuego), Schlickman y su coautor Brett Milligan reúnen 27 diseños globales y cómo afrontaron el reto de vivir en la era de los incendios.
Como descubrieron los habitantes de Paradise, la gente puede intentar crear espacios defendibles y emplear las técnicas de diseño recomendadas, y aun así perderlo todo a causa de un incendio forestal, dijo Schlickman.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de junio de 2023, 0:00 a. m..