Diócesis Católica de Sacramento fija fecha de solicitud de protección por quiebra
La diócesis católica romana de Sacramento, que anunció en diciembre que planeaba declararse en bancarrota debido a una avalancha de demandas por abusos sexuales, se presentará ante el tribunal de quiebras el 1º de abril.
“Los fieles de la diócesis están siendo notificados de la fecha de presentación en las misas de este fin de semana”, escribió el portavoz de la diócesis Frank Lienert el sábado en un correo electrónico al Bee.
El obispo Jaime Soto anunció en diciembre que la diócesis seguiría el mismo camino que otros distritos eclesiásticos de California, como la Diócesis de San Francisco, la Diócesis de Oakland, la Diócesis de Stockton y la Diócesis de Santa Rosa.
Soto dijo en un comunicado en diciembre que “ahora está claro para mí que esta es la única manera disponible para resolver estas reclamaciones de la manera más justa posible”.
“Hay muchas víctimas-sobrevivientes que esperan una compensación por los reprobables pecados cometidos contra ellos”, escribió el obispo en el comunicado.
“La diócesis enfrenta más de 250 demandas en las que se alegan abusos sexuales cometidos por clérigos u otro personal de la Iglesia. El proceso de reorganización me permitirá responder equitativamente al gran número de personas que son víctimas-sobrevivientes de abusos”.
La diócesis dijo en un principio que esperaba presentar la demanda en marzo, pero ahora ha señalado el 1 de abril como la fecha en que se presentarán los documentos judiciales.
La avalancha de demandas se deriva de una medida promulgada en California en 2019 que amplió el plazo de prescripción para estos casos. Otros estados han aprobado leyes similares.
La Diócesis de Sacramento ha publicado una lista de 46 “clérigos creíblemente acusados” que sirvieron en la Diócesis de Sacramento desde 1933 hasta 2018. Muchos de ellos ya fallecieron, y algunos figuran como fugitivos de la justicia.
La diócesis ha dicho que una declaración de quiebra no cambiaría el deber de la Iglesia, sino que permitiría una reorganización financiera y trabajar hacia un acuerdo de los casos.
Los detractores de este tipo de medidas han afirmado que una declaración de quiebra pudiera reducir la cantidad de dinero que los demandantes recibirían si sus casos continuaran en los tribunales, y han denunciado que una medida de este tipo permitiría que los nombres de algunos abusadores permanezcan en secreto.