Las universidades al servicio de los hispanos crecen. Este es un vistazo a Sac State
Valeria Cortez tenía grandes esperanzas cuando decidió asistir a Sacramento State en 2019.
Oriunda de San José, Cortez había batallado para encontrar una comunidad latina en su preparatoria de 3,000 estudiantes. Pensó que eso cambiaría pronto.
Cortez imaginaba una universidad en la que encontraría profesores que compartieran orígenes similares, la inclusión de autores indígenas latinos en el plan de estudios y espacios en los que pudiera sentirse cómoda practicando su español.
Sacramento State parecía ofrecer ese entorno.
En 2015, Sacramento State fue reconocida como institución al servicio de los hispanos (HSI), lo que le hace elegible para millones de dólares en subvenciones federales.
Ese estatus y el financiamiento han coincidido con el aumento de la población latina de la escuela a 38%. A partir de este año, la institución es una de las 30 del país con el Sello de Excelencia, una certificación que destaca el compromiso con los estudiantes latinos y sus éxitos.
Pero el paso de Cortez por Sacramento State sugiere que la universidad quizá no esté haciendo honor a su nombre. En su último año, Cortez sigue buscando esa comunidad que tanto anhelaba en la preparatoria.
“No he experimentado nada de eso”, dijo Cortez. “Todavía espero, para cuando me gradúe, encontrar esa comunidad dentro de la escuela”.
Entrevistas con profesores, administradores y estudiantes latinos revelan que Cortez no está sola en sus sentimientos. Muchos expresan su preocupación, diciendo que la etiqueta de HSI de Sacramento State no es sinónimo de atender las necesidades de los estudiantes. Y algunos están liderando el impulso para que la designación tenga más significado.
En una carta abierta el mes pasado, Heidy Sarabia, profesora asociada de sociología, calificó el estado actual de la universidad de “inaceptable”.
“Sac State está fallando como Institución de Servicio a los Hispanos, está fallando a nuestros profesores, a nuestro personal y a nuestros estudiantes más que a nadie”, escribió Sarabia.
‘Es una institución de inscripción hispana’
El debate sobre la definición HSI de Sacramento State se produce en medio de un aumento a nivel nacional de estas instituciones. En 2021-22, había 572 instituciones en todo el país que cumplían con la definición, según la Hispanic Association of Colleges and Universities.
California tiene más que cualquier otro estado, con 174 HSI.
El aumento se atribuye a un incremento general de la inscripción y la concentración de hispanos en las universidades de todo el país. Para algunos, plantea interrogantes sobre la calidad del servicio que prestan las universidades a los estudiantes latinos.
“No sé si alguna institución que sea HSI está haciendo honor al nombre de institución de servicio”, dijo Amber González, profesora asociada de desarrollo infantil y adolescente en Sacramento State.
Según González, la etiqueta HSI se basa únicamente en cifras. Las HSI deben tener un alumnado que sea al menos un 25% hispano. Y aunque las subvenciones se centran en los estudiantes latinos y de bajos ingresos, el gobierno federal no exige que beneficie específicamente a los hispanos.
Desde 2015, Sacramento State ha recibido $16.5 millones en financiamiento federal a las HSI.
Manuel Barajas, profesor de sociología, no escatima palabras sobre el estatus de HSI de la universidad y cuestiona cómo se le otorgó esa etiqueta.
“Por supuesto, no es una institución al servicio de los hispanos”, dice Barajas. “Es una institución de inscripción hispana”.
Para Barajas, el problema empieza y termina con la representación del profesorado.
Cuando Barajas llegó a Sacramento State en 2002, los latinos representaban el 7% del profesorado. Veintiún años después, son el 8%. Los latinos también enfrentan la mayor disparidad de proporción entre estudiantes y profesores de todos los grupos raciales y étnicos.
Sin embargo, Barajas afirma que incluso ese aumento del 1% es engañoso.
En 2004, los latinos constituían el 8% del profesorado titular. En 2020, disminuyeron al 4.5%. La densidad de permanencia es vital, según Barajas, porque el trabajo a tiempo parcial es inseguro y está mal pagado.
“Los estudiantes no ven un reflejo de quiénes son, de sus acentos, estilos o procedencias entre el profesorado... Hay una correlación positiva entre tener mentores que se parezcan a ti y el éxito académico”, dijo Barajas.
También hay problemas con la retención. Tanto Barajas como González compartieron múltiples experiencias de profesores latinos que abandonan el campus en busca de otras oportunidades.
Barajas hizo una encuesta entre 12 profesores latinos en 2020 en diferentes departamentos para conocer mejor su pertenencia. Su pregunta final fue si preveían permanecer en la universidad hasta su jubilación.
Los 12 profesores dijeron que no tenían planes de quedarse en Sacramento State.
Liderazgo universitario
El presidente de Sacramento State, Robert Nelsen, cree que la universidad está haciendo honor a su nombre de HSI, pero reconoció que las estadísticas de representación son “preocupantes”.
“Es importante que aumentemos el número de profesores y estamos decididos a hacerlo”, dijo Nelsen. “Queremos que nuestro profesorado se parezca a nuestros estudiantes”.
Destacó los dos últimos años de contrataciones. El año pasado, la escuela contrató a 63 profesores, el 17% de los cuales eran latinos. Nelsen dijo que “no es suficiente”, pero que se aumentará.
Nelsen también señaló la historia de Sacramento State de apoyo a la población estudiantil latina, incluyendo su programa de asistencia a los migrantes universitarios, el segundo más antiguo de la nación. El campus también ofrece un centro de recursos Dreamer para estudiantes indocumentados, y un Serna Center para mejorar el liderazgo latino y el involucramiento cívico.
Esos recursos y apoyo le han valido a la institución un raro Sello de Excelencia.
“Es uno de los más prestigiosos que existen”, dijo Nelsen.
Carlos Nevárez, rector interino y vicepresidente de asuntos académicos, ha estado trabajando con Nelsen para abordar las lagunas en materia de equidad. Nevárez es actualmente el latino de mayor rango en el campus, y conforma el 1% de la administración latina en la escuela.
Según Nevárez, él se ha centrado en prácticas de contratación no tradicionales. “Tenemos que reelaborar, repensar, replantear la forma en que hacemos la contratación para asegurarnos de que estamos proporcionando oportunidades para las personas como yo”, dijo Nevárez.
Para servir verdaderamente a los estudiantes, dijo Nevárez, la universidad debe garantizar que los estudiantes tengan un sentido de pertenencia, y qué avancen en sus éxitos. Él da prioridad a las tasas de graduación como un marcador importante, señalando que han aumentado significativamente en los últimos años. En 2012, la tasa de graduación de cuatro años era de 9% para los latinos. La tasa aumentó a 28% en 2018.
¿Qué le espera a Sac State?
Cortez tardó tres años en enterarse de la designación de HSI de Sacramento State.
En el otoño de su tercer año, estaba navegando por Instagram cuando un folleto en línea llamó su atención. El anuncio convocaba a estudiantes hispanos a participar en un proyecto que examinaba las necesidades de los estudiantes latinos en el campus y su percepción de la universidad como HSI.
El interés de Cortez por la justicia social y el cambio la llevó a presentar su solicitud, y finalmente se convirtió en una de las dos docenas de estudiantes que participan en el proyecto de investigación.
El proyecto, de dos años de duración, culminará el próximo mes de mayo y está codirigido por González. El objetivo principal del proyecto es determinar cómo puede Sacramento State atender mejor a los estudiantes latinos. Los resultados ponen de relieve la necesidad de una mayor representación del profesorado, de la cultura latina e indígena en el aula y de una divulgación continua de los recursos disponibles.
“No quiere decir que Sacramento State no esté haciendo nada. Lo está haciendo. Pero esta es nuestra manera de decir ‘¿cómo podemos hacerlo mejor?’”, dijo Cortez.
En opinión de Cortez, una solución fácil sería actualizar el plan de estudios y los libros de texto. Pidió materiales de clase que mostraran a gente de color, específicamente individuos que la empoderaran como latina.
Los profesores, como Sarabia, creen que la diversidad en las aulas puede reforzarse con la creación de una especialización en estudios Latinx/Chicanx o latinoamericanos. Sarabia espera que la especialización pueda conducir a la creación de un departamento en todo el campus.
“Un departamento en el que podamos ejercer ese tipo de liderazgo que se necesita, ese tipo de poder que se necesita para seguir avanzando”, dijo Sarabia.
Nelsen, quien se jubilará al final del año académico, tiene objetivos aún mayores para la universidad. “Espero que no tengamos aquí otro presidente blanco y calvo”, dijo Nelsen.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de abril de 2023, 11:39 a. m..