Pronostican olas de calor ‘más desagradables’ en el norte de CA este verano
Predecir el tiempo es como intentar atrapar el viento.
Los meteorólogos pensaban que mayo sería fresco y lluvioso, pero desde principios de mes solo han caído 0.28 pulgadas, no hay probabilidad de precipitaciones en los pronósticos más recientes y el índice de calor alcanzó los 100 grados a mediados de mayo.
El año pasado, expertos dijeron que tendríamos un invierno seco.
Todos sabemos cómo acabó.
Una cosa está clara: con el cambio climático, los patrones meteorológicos son cada vez más intensos e impredecibles.
Ahora que Sacramento se adentra en otro verano, es difícil imaginar lo que nos deparará la estación, sobre todo después de haber sufrido un calor récord de tres dígitos el pasado mes de septiembre.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, las temperaturas en la zona de Sacramento han oscilado entre los 80 y los 100 grados, y los pronósticos más recientes apuntan a máximas de hasta 94 grados.
Y si el doctor Paul Ullrich, profesor de modelización del clima regional y global, fuera a Las Vegas y tuviera que hacer una apuesta, diría que va a hacer más calor.
“Con el calentamiento global, estamos viendo temperaturas que aumentan más rápido que nunca”, dijo Ullrich. “Y, como consecuencia, parece que cada año es más cálido que el anterior”.
¿Habrá otra ola de calor?
Los meteorólogos prevén temperaturas más altas de lo normal este verano.
En una perspectiva a tres meses para junio-julio-agosto, según el Centro de Predicción Climática del Servicio Meteorológico Nacional, las temperaturas en la mayor parte de California se inclinan por encima del promedio. Para julio-agosto-septiembre, es probable que las temperaturas también estén por encima de lo normal.
Los datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) indican que la temperatura promedio máxima del verano es de unos 93 grados en la zona de Sacramento. En junio, las máximas promedio se acercan a los 88 grados, en julio a los 93, en agosto a los 92 y en septiembre a los 89.
Pero se sabe que las temperaturas de tres dígitos a abrasan la región en el verano. El año pasado, las temperaturas alcanzaron la cifra récord de 116 grados y sumieron a Sacramento en una de las olas de calor más largas que jamás se hayan visto.
Hay muchas probabilidades de que vuelvan las olas de calor este verano, con el mayor riesgo desde julio hasta principios de septiembre, dijo Ullrich.
Si bien los aguaceros invernales reavivaron a partes del estado sacándolas de la sequía al reabastecer el suelo, quizás hayan preparado el terreno para un calor más húmedo, atípico de la región de Sacramento.
El agua en el suelo actuará como amortiguador de las temperaturas extremadamente altas, dijo Ullrich, y absorberá el calor y regulará las temperaturas.
Pero esto también pudiera producir mucha humedad y elevar el índice de calor.
El índice de calor, o temperatura aparente, es cómo se sienten las temperaturas cuando la humedad se mezcla con la temperatura del aire, según el servicio meteorológico. También es lo que se suele usar para evaluar lo extrema que es una ola de calor, con 80-90 grados clasificados como “Precaución”, 90-103 grados como “Precaución extrema” y 103-124 grados como “Peligro”. Si las temperaturas son de 125 grados o más, se considera “Peligro Extremo” y es muy probable que se produzcan golpes de calor.
“Si hay mucha humedad cerca de la superficie debido a la evaporación de la humedad del suelo, tendremos olas de calor más desagradables”, dijo Ullrich.
“O al menos olas de calor que representan un mayor riesgo para la salud humana porque afecta a nuestra capacidad para hacer frente básicamente a ese calor”.
¿Qué predicen los expertos para los incendios forestales?
El riesgo de este año variará según la región, dicen los expertos en incendios forestales, debido a los diferentes efectos que el aguacero invernal tuvo en bosques y praderas.
Según Ullrich, hay indicios de que la elevada humedad del suelo dificultará el inicio de los incendios en las regiones boscosas.
“Esperemos que al menos podamos aprovechar este invierno húmedo para tener una temporada de incendios relativamente benigna en las Sierras”, dijo.
Pero los pastizales y las zonas urbanas silvestres, es decir, las zonas situadas entre terrenos desocupados y ciudades, presentan cierto riesgo porque se secan más deprisa y tienen mucha vegetación que puede avivar las llamas.